Respuesta rápida: si lo que quieres es meterte en una cama caliente, elige un calientacamas: va bajo la sábana, tiene unos 60 W y, con la luz a 0,15 €/kWh, cuesta menos de un euro al mes incluso usándolo las 3 horas que dura antes de apagarse solo. Si pasas la tarde en el sofá o teletrabajando con frío, elige una manta eléctrica de 100-150 W: entre 1,5 y 4 € al mes según horas. Los dos gastan una fracción de lo que gasta un radiador de 1.500 W. Para la cama nos quedamos con el medisana HU 665; para el sofá, con la Cecotec HeatConfort Calma 160x130.
Cuál elegir según dónde tengas frío
- Si el problema es la cama helada al acostarte: calientacamas. Lo enciendes un rato antes, precalienta el colchón y lo apagas (o se apaga solo) al dormir.
- Si tienes frío sentado durante horas: manta eléctrica. Te cubre a ti, no al colchón, y la puedes llevar del sofá a la silla del escritorio.
- Si duermes en pareja y cada uno tiene una sensación de frío distinta: dos calientacamas individuales con su propio mando funcionan mejor que uno grande con un solo nivel.
- Si toda la casa está fría, no solo tú: ninguno de los dos sustituye a la calefacción. Mira antes cuál te conviene en emisor térmico o radiador de aceite.
Cuánto gasta de verdad: la cuenta con tu precio de la luz
La potencia de una manta eléctrica está entre 60 y 150 W según Repsol (fuente), y Endesa sitúa las mantas más habituales entre 100 y 150 W (fuente). La cuenta es sencilla: vatios × horas ÷ 1.000 = kWh, y los kWh por tu precio de la energía dan los euros.
Esta tabla usa 0,15 €/kWh como precio orientativo (el mismo que usa Repsol en su ejemplo) y 30 días de uso. Tu factura puede tener otro precio, y si tienes discriminación horaria cambia según la franja: cambia la cifra en la calculadora de consumo de calefacción y verás tu caso.
| Uso | Potencia | Horas al día | kWh al mes | Coste al mes (0,15 €/kWh) |
|---|---|---|---|---|
| Calientacamas solo para precalentar | 60 W | 1 | 1,8 | 0,27 € |
| Calientacamas hasta su apagado automático | 60 W | 3 | 5,4 | 0,81 € |
| Manta en el sofá | 115 W | 3 | 10,4 | 1,55 € |
| Manta grande de matrimonio | 150 W | 6 | 27 | 4,05 € |
| Para comparar: emisor térmico o radiador | 1.500 W | 3 | 135 | 20,25 € |
Dos matices. La potencia de la etiqueta es la máxima: en los niveles bajos el termostato corta el calor a ratos y el consumo real baja. Y el escenario de 150 W durante 6 horas coincide con el ejemplo de Endesa, que le salen 108 kWh en cuatro meses de invierno. Por eso la manta es el aparato de calor más barato de usar: calienta a la persona, no el aire de toda la habitación.
Calientacamas: para encontrar la cama caliente
Un calientacamas es una funda fina con resistencias que se fija al colchón con cintas y queda debajo de la sábana bajera. Lo normal es encenderlo 15-30 minutos antes de acostarte en el nivel alto y bajarlo o apagarlo al entrar. Es el formato que menos gasta porque su trabajo dura poco: cuando ya estás dentro, tu cuerpo y el edredón mantienen el calor.
medisana HU 665: el calientacamas de referencia
Es el que recomendaríamos a casi cualquiera que duerma en cama individual o en su lado de una cama de matrimonio. Mide 150 x 80 cm, tiene 3 niveles con mando de cable extraíble para lavarlo, protección contra sobrecalentamiento y apagado automático. Su potencia es de 60 W y el apagado salta a los 180 minutos según la ficha técnica que publican distribuidores como Galaxus (fuente). Es, con diferencia, el modelo con el historial de opiniones más largo de la categoría en Amazon.es, y suele costar en torno a 30 €.
- Para quién es: quien quiere precalentar la cama y olvidarse, con el menor gasto posible.
- Para quién no es: quien quiere calor toda la noche (se apaga a las 3 horas) o necesita cubrir una cama de matrimonio entera con un solo aparato.
Ufesa Flexy Heat CIE: algo más ancho y reversible
Misma idea con dos diferencias prácticas: mide 150 x 90 cm, así que cubre mejor un colchón de 90, y el textil es reversible. Ufesa declara 60 W, 3 niveles con indicador, calentamiento en unos 5 minutos, apagado automático a las 3 horas de uso continuo y lavado a mano o a máquina a 30 °C como máximo con el mando desconectado. Cuesta algo más que el medisana, por debajo de 50 €.
- Para quién es: cama individual de 90 o quien prefiere una marca con servicio técnico en España.
- Para quién no es: quien busca la opción más contrastada: acumula todavía pocas opiniones (158 cuando lo comprobamos el 19 de octubre de 2026); el medisana tiene un historial mucho más largo.
Manta eléctrica: para el sofá y las horas sentado
La manta eléctrica se usa encima, como cualquier manta. Gasta más que un calientacamas porque es más grande y porque se usa durante más tiempo, pero sigue estando muy por debajo de cualquier estufa. Donde de verdad ahorra es en sustituir horas de calefacción de la habitación entera mientras estás quieto en un sitio.
Cecotec HeatConfort Calma 160x130: la manta para el sofá
Es la que compraríamos para el sofá. Tiene 115 W, 10 niveles de temperatura, mando LCD extraíble, temporizador con apagado automático y protección contra sobrecalentamiento, y se lava a máquina una vez quitado el mando. Las 160 x 130 cm dan para taparse entero en el sofá o ponerla sobre el edredón de una cama individual. Hay versiones de 180 x 130 y 180 x 200 cm; la de 160 x 130 es la que miramos y la que se queda en torno a 45 €.
- Para quién es: quien pasa tardes en el sofá o teletrabaja en casa fría y quiere calor regulable durante horas.
- Para quién no es: quien solo quiere la cama caliente al acostarse: un calientacamas hace ese trabajo con la mitad de potencia y sin mantas sobre el edredón.
Seguridad: lo que conviene saber antes de enchufarla
Una manta eléctrica moderna con protección contra sobrecalentamiento es un aparato seguro si se usa como dice el fabricante. Los consejos de Endesa (fuente) resumen bien lo importante:
- Compra un modelo nuevo con marcado CE; evita las de segunda mano salvo que estén impecables.
- No remetas los bordes bajo el colchón ni la uses en camas articuladas, de agua o hinchables.
- No la combines con bolsas de agua caliente, almohadas térmicas ni otra manta eléctrica.
- No la pongas directamente sobre la piel: siempre con una sábana o tela entre medias.
- Revísala de vez en cuando por si tiene dobleces marcados, zonas quemadas o el cable dañado; si los ves, deja de usarla.
- Si no tiene temporizador, apágala antes de dormirte. Y no la enchufes a un enchufe que se controla con un interruptor de luz.
Los manuales de estos aparatos desaconsejan además su uso en bebés y en personas que no perciben bien el calor o no pueden apagarla por sí mismas. Si es tu caso o el de alguien en casa, consulta antes el manual del modelo concreto.
Para quién es esta guía y para quién no
Es para quien tiene frío en un sitio concreto (la cama al acostarse, el sofá por la tarde) y quiere resolverlo con el menor gasto. Para quién no es: si la casa entera está a 14-15 °C, una manta te salva a ti pero no evita la humedad ni las condensaciones de una vivienda fría. En ese caso hace falta calentar la estancia, y si además hay ropa tendida dentro o manchas en las paredes, conviene mirar también cómo secar la ropa en invierno sin secadora y los mejores deshumidificadores 2026.
Cómo elegimos estos modelos
Partimos de lo que se vende en Amazon.es en la categoría y descartamos lo que no se podía comprar nuevo, lo que vendía un tercero con datos técnicos contradictorios (un calientacamas doble anunciaba 100 W en el título y 200 W en su ficha) y lo que no llegaba a 4 estrellas. Los tres modelos de esta guía los comprobamos en Amazon.es el 19 de octubre de 2026: vendidos y enviados por Amazon, con entrega en unos tres días. Los datos de consumo y seguridad salen de Endesa, Repsol y las fichas de cada fabricante, enlazadas en el texto. No hemos probado estos aparatos en casa: la recomendación se basa en sus especificaciones, su historial y la disponibilidad real. Si compras desde nuestros enlaces, Amazon nos paga una pequeña comisión sin coste para ti.